¡Los Católicos y sus obras! 

Foto de pixabay

“Los Católicos enseñan que la salvación viene a través de las obras. Por ésta razón no voy a convertirme. ¡Todo es gracia!”

Como Católico, Yo estoy completamente de acuerdo con éste comentario. Si es verdad que la iglesia católica enseñe que nosotros, por nuestro propio poder y fuerza, ganamos al cielo Yo la abandonaría sin pensar dos veces. Pero, como muchas acusaciones de los que no son Católicos, la premisa está equivocada. Los católicos no enseñan tal doctrina y, de hecho, la ha condenado como herejía. Descubriendo esto me liberó como Protestante investigando la iglesia católica. La verdadera enseñanza, que yo descubrí en el seno del Catolicismo, insiste en los hechos pero también está inextricablemente arraigada en la gracia de Dios.

Todo es gracia

Estamos de acuerdo. No hay nada que yo puedo hacer, sin la gracia de Dios, que me ayudaría llegar hasta el cielo. Como escribió San Pablo en Efesios 2:8:

“Porque ustedes han sido salvados por su gracia, mediante la fe. Esto no proviene de ustedes, sino que es un don de Dios;”

San Pablo estaba en contra de los que insistían que los nuevos miembros de la Iglesia tenían que pasar por la ley y los requisitos del antiguo testamento (las reglas dietarios, la circumcision, etcétera). San Pablo reaccionó en contra de tal legalismo, PERO no quería decir que nuestras obras, acompañados con la gracia de Dios, no merecían nada.

Fé y las obras

Una de las cavernas más grandes que separa Protestantes y Católicos es como entendemos nuestra fé y el rol que toma en nuestra salvación. Yo crecí en una tradición que enseñaba la doctrina de “una vez salvado siempre salvado.” Según ésta doctrina solo hay que tener fé en Cristo, aceptarlo como el único señor y salvador, confesar que eres pecador, y  recibirás la salvación de Dios. Desde aquel punto, eres salvado y nunca perderás esa salvación. Desde éste punto de vista, las obras que hacemos después de aceptar a Cristo no juegan ningún rol en nuestra salvación; son importantes, por supuesto, pero solo para demonstrar nuestro estado como Cristiano.

Vemos que las escrituras no enseñan que somos salvados solo por la fé sin obras. Santiago nos dice en su carta:

“Entiendan, pues, que uno llega a ser justo a través de las obras y no sólo por la fe” (2:24).

En otras palabras, el camino hacia unión con Dios no solo consiste en aceptar a Jesús una vez, sino en demonstrar que Lo aceptamos cada día con lo que hacemos. En contexto, San Pablo y Santiago están de acuerdo. ¿Podemos lograr ser perfectos sin la gracia de Dios? Absolutamente no, y San Pablo condenó tal idea. Al mismo tiempo, ¿podemos tener “fé” sin cooperar con la gracia de Dios a través de nuestras obras? Como vimos, Santiago respondió “no.” La fé y las obras son frutos de la misma gracia, el favor inmerecido de Dios, que viene a nosotros en la forma del crucifijo; nuestro Señor Jesus que se hizo la puente entre la tierra y el cielo para que nosotros podamos recibir lo que necesitamos para cooperar con Él.

¡Paz!

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s